
Con los vivas a la Virgen, Gamonal y San Antón concluía en la iglesia de la Real y Antigua la celebración solemne del día grande de las fiestas del barrio. Las capas castellanas y las candelas encendidas marcaban un acto que los vecinos de Gamonal sienten como parte de su propia identidad. Llevan en la sangre -o en el carné del barrio- el alma para la fiesta. Cuando toca farra, son los más juerguistas, y si lo que toca es misa, como ayer, no hay quien les gane a solemnidad.
Y en su día grande Gamonal se convirtió en el centro de la ciudad. La corporación municipal celebró Junta de Gobierno en el Consejo de Barrio -en la sede del antiguo ayuntamiento de Gamonal-, donde también tuvo lugar la recepción oficial. De ahí fueron derechitos a la misa concelebrada que presidió el arzobispo, Francisco Gil Hellín. Hubo relevo de priores y la entrega del Tito de Oro a Ricardo del Val, miembro de la Cofradía de San Antón desde 1964.
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