El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha ratificado la sentencia, en primera instancia, del Juzgado de lo ContenciosoAdministrativo Número 2 de Burgos y ha condenado al Ayuntamiento de Burgos a hacerse cargo de la «reparación completa y adecuada de las causas origen de las filtraciones de agua al garaje» ubicado en la calle Barcelona, así como que «proceda», por otro lado, al arreglo de los «daños causados» por unas filtraciones ocurridas el 28 de noviembre de 2021.
Los daños, en este caso, no son, en un principio, de la misma envergadura al gran problema de filtraciones que se generó hace años bajo la plaza Santiago (aún sin resolver del todo), pero lo cierto es que ha obligado a acudir a los tribunales a la comunidad de propietarios de garajes de la calle Barcelona 2 y 4 y Santiago 1 y 2.
Aunque la representación legal del Ayuntamiento trató de escurrir el bulto o, al menos, de compartir a partes iguales los costes de la reparación, el juzgado recuerda que durante las obras de la plaza Santiago (que lindaban con el garaje de la calle Barcelona), el Ayuntamiento «asumió la obligación» de la impermeabilización.
El asunto ya trajo su polémica en el año 2021, cuando, durante la ejecución de las obras de la plaza Santiago, se informó a los vecinos de que era necesario realizar algunas intervenciones más allá del perímetro de la actuación. Es decir, en un espacio de los denominados privados pero de uso público. El criterio del técnico municipal firmante de aquel informe era que el coste de esas tareas debía de asumirlo la comunidad de propietarios.
El Ayuntamiento colocaría el nuevo pavimento, pero la comunidad de propietarios tendría que pagar la impermeabilización del muro más próximo a los edificios de la calle Barcelona, la reparación y reconstrucción de las arquetas de ventilación y la colocación de unas rejillas en el pavimento. El entonces alcalde, Daniel de la Rosa, que se encontró con el enfado de los vecinos en una de las visitas a las obras, ordenó que esos trabajos y ese coste lo asumiera el Ayuntamiento.
Aquella decisión ha servido ahora al TSJ para recordar al Ayuntamiento que la obligación en relación a la impermeabilización, más allá de otras discusiones, ya «fue asumida por elAyuntamiento en virtud de la ejecución de la obra anteriormente referida y así fue ejecutado conforme se desprende de la certificación 12 y final de obra».
Desde hace muchos años, según los testimonios de los vecinos, el agua ha penetrado en el garaje de la calle Barcelona, pero la situación no mejoró a raíz de las últimas obras. La sentencia da por acreditado que «la existencia de filtraciones y daños (cuya existencia no se ha negado) no ha dejado de producirse y la actuación administrativa que debió repararlo no ha sido efectiva».
Más allá de estas consideraciones, la representación legal de los vecinos ha defendido que las filtraciones tenían origen en suelo público y en cualquier caso «impermeabilizar las aceras públicas que hacen de cubierta sobre garajes es absolutamente obligatorio según nuestra legislación». Un problema, según recuerdan, que se arrastra desde hace varios años.
No es la primera vez que los vecinos tienen que recurrir a los juzgados ya que en el año 2016 ya ganaron otro juicio al Ayuntamiento en relación a las filtraciones.DB
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